jueves, 11 de abril de 2013

It's get better!

Inclusividad, tolerancia, igualdad. Palabras que nos hacen sentir incómodos a algunos cuando las escuchamos, por diversas razones el ser humano es temeroso al cambio y a las nuevas formas de pensar, sin embargo lo que se nos olvida que estas tres palabras, viene de algo tan antiguo como la vida en sociedad, el respeto. Si, respeto por los demás y por uno mismo, eso es algo que se extraña en este mundo post-apple y tecnología touch.

Nos hemos desarraigado tanto de la vida en sociedad, sumergido en nuestra burbuja de paroxismo que olvidamos que nuestras acciones y palabras tiene aun un significado profundo, y muchas veces doloroso, en aquellos que nos rodean. El bullying ya no solo es el rito de iniciación que algunos de nosotros sufrimos en el colegio, ahora no basta con poner un sobrenombre o darse unos palmetazos locos, ahora necesitamos saber que los demás conocen nuestro accionar, necesitamos postearlo en todas las redes sociales, compartirlo con amigos y familiares que muchas veces celebran impúdicamente "las gracias" del niño/a. La tecnología tiende a enfriar las relaciones humanas y en esa vorágine el respeto fue abusado y metido en un casillero, desde donde no ha podido salir mas.

"It's Get Better" Gene Robinson (Obispo de la iglesia episcopaliana en New Hampshire)

Si este matonaje tecnológico no bastara, ahora nuestra juventud usa las redes sociales para abusar de aquellos que no alcanzan a llegar en el mundo real, esos simpaticamente llamados "Trolls" reparten su odio por todo aquello que sea diferente o represente una amenaza a su estático sistema de creencias y vida, esparciéndose como un verdadero virus por las redes sociales, esta clase de actitud solo hace mas patente la falta de respeto que se ha propagado en nuestra sociedad. avalada en muchos casos por una generación de la cual soy parte y que siento que se nos enseño el respeto desde la perspectiva del miedo, por lo tanto nunca pudimos entenderlo y supusimos que era una carga innecesaria de la cual había que deshacerse y como nosotros no pudimos internalizarlo, flaco favor hemos hecho al no poder entregarle una herramienta tan útil a las nuevas generaciones.

¿Cuantas veces en las noticias no hemos visto la trágica muerte, por su propia mano, de jóvenes que eran abusados por sus pares en sus escuelas y lugares de trabajo?. ¿Cuantos de esos jóvenes no salieron en las noticias?. ¿Cuantos de ellos se suicidaron porque se sentían aislados y solos?. ¿No es en parte nuestra responsabilidad como sociedad su temprano fallecimiento?. ¿Cuantos músicos, escritores, cantantes, científicos o mecánicos ha perdido el mundo por la intolerancia y el miedo a lo diferente?. Todas estas preguntas es deber y responsabilidad nuestra como sociedad responderlas, porque somos responsables de esas muertes nos guste o no admitirlo. Ser diferente no debe ser causa de persecución y odio, la vida es diversidad, como especie el ser humano no habría llegado a este momento si no hubiese cambiado, evolucionado... Palabras que suenen vacías dada nuestra falta de respeto, que solo nos hace involucionar mentalmente.

"It's Get Better" Barack Obama (Presidente de los Estados Unidos)

Como heterosexual yo busco el amor y una vida digna, tranquilidad, una familia, hijos, etc. cosas comunes a cualquier mujer u hombre de este mundo, derechos naturales o adscritos de nuestra vida en sociedad. Entonces me pregunto ¿Quien me da el derecho de decir que por ser heterosexual tengo derechos y privilegios exclusivos para mi?. Si la consecución natural de mi amor por una mujer es querer contraer matrimonio y tener hijos, ¿porque debo asumir inmediatamente que es algo exclusivo a mi condición de heterosexual?. Si homosexuales, lesbianas y transgeneros se aman, con la misma honestidad que yo amo a mi mujer ¿Quien me da el derecho de impedirles tener un bello matrimonio y el criar hijos?. ¿Acaso no somos todos iguales en dignidad y derechos?, según nuestra propia Constitución. Los hombres nacen libres e iguales, abramos los ojos de una vez y aceptemos el hecho de que el amor no elige géneros específicos, no se prodiga a heterosexuales y se niega a homosexuales, el amor es igual para todos, para quien lo siente y lo absorbe, es una sensación única y maravillosa y hasta que no la sentimos es que no somos capaces de comprender que es algo que todos deben poder sentir y concretar, no porque se un derecho, sino que porque es algo natural al ser humano.

Es a través de ese descubrimiento, de entender que el amor no distingue sexo ni clase social, es que me di cuenta que cualquier forma de amar debe ser respetada, sin importar la forma o el color que tome. Si somos adultos y concientes de nuestra realidad, de lo que somos y nos amamos por ello, tenemos el deber de exigir el respeto por ese amor. El respeto a vivir nuestra vida en nuestros términos, sin que un Dios, un libro o la mentalidad fascista de algunos miembros de la sociedad determine como debemos comportarnos y amar. Alguna vez llegue a pensar que si tenia un hijo homosexual lo enviaría al servicio, para que lo hicieran "hombre". Me arrepiento de esa estupidez y puedo decir que si algún hijo mio llegase a optar o nacer de una forma diferente a lo que la naturaleza le concedió, estaré muy orgulloso de el y respetare sus decisiones como espero que el mundo algún día entienda y respete. Pero no soy iluso y se que hoy en día y quizás por muchos años mas la realidad chilena no mostrara respeto por todo aquel que no sea como la "mayoría". Así que si están dentro de una minoría, si son abusados, si les hacen bullying, les humillan e insultan por lo que son no dejen que les afecte, apoyense en quienes les aman, busquen ayuda si sienten que no pueden mas. Pueden sentirse solos y aislados, pero no lo están, y aunque lentamente, la sociedad chilena empieza a ver que no hay nada malo en ser diferente, lo malo es seguir creyendo que esas diferencias los hacen menos seres humanos que el resto.

"It's Get Better" Pixar Studios (Empleados homosexuales y lesbianas)

Estoy en favor de la inclusión e igualdad de homosexuales, lesbianas y transgeneros en la sociedad y ante la ley, estoy en favor del matrimonio gay y en favor de que puedan adoptar hijos/as. Esta es mi declaración de principios, es en cierta medida "mi forma" de salir del closet y tomar una postura ante un tema que muchos se toman a la joda o de forma irresponsable, soy heterosexual y me siento feliz y orgulloso de aquello y quiero que todos quienes aman y son diferentes a mi puedan decir lo mismo en sus propias palabras y sus propios términos y que nadie les juzgue o les abuse por eso. La vida es hermosa, difícil si, pero hermosa... 

En 2010 en Estados Unidos, una serie de suicidios de jóvenes escolares gays, quienes eran abusados por sus pares por ser diferentes. Estos sucesos llevaron a Dan Savage, columnista y escritor, y su pareja gay. A abrir un canal en YouTube llamado "It's Get Better" (link en el nombre) cuyo fin fue dar apoyo y esperanza a aquellos jóvenes que eran abusados y perseguidos por su condición sexual. El movimiento se ha vuelto global y es así como se han sumado vídeos de apoyo desde las mas diversas fuentes, les dejo tres para que puedan verlos, están subtitulados. Espero que este extenso articulo parte reflexión, parte declaración de principios les sirva para entender que ser diferente no es motivo de burla o castigo, durante la historia de la humanidad, ha sido la gente que piensa diferente, que imagina diferente la que ha cambiado el mundo. No dejen que el miedo, la ignorancia y la falta de respeto les prive de lo que estos seres humanos pueden ofrecer.




Cossio.

lunes, 8 de abril de 2013

Un tango para un dia lunes.

Uf!... Tiempo sin andar por aqui, la vida te quita bastante tiempo cuando la pasas bien y estas haciendo cosas. Pido disculpas por la ausencia y espero poder ponerme al dia pronto. Hay varios proyectos caminando e ideas dando vueltas, que es lo bueno. Pronto subire algo de la nueva novela que me autoedite hace ya un mes. A ver si se interesan y quieren comprarla.

Por ahora les dejo un pequeño cuento, que es mi forma de decir, estoy de regreso y con mas ganas. Escribiendo lo que me gusta escribir y esperando acumular experiencia en pos de la oportunidad de publicar profesionalmente.

"Tango para una estrella" es mi humilde homenaje a una de las expresiones del baile y la musica que mas me gustan, estoy trabajando en una ilustracion, perdiendole un poco el miedo a los lapices y tratando de ser mas polifuncional. Si no fuese tan tieso y tan timido, quizas y me atreveria a aprender a bailar tango como se debe. Espero que les guste y que podamos volver a encontrarnos por aca nuevamente. Compratan y difundan y muchas gracias por leer.





"TANGO PARA UNA ESTRELLA"


            El bandoneón crujió con el crepitar de los dedos finos de su maestro, y ella deslizo sus tacones a través del entablado con la gracia de una leona. Colgado del ala de mi sombrero le deslice una mirada enarbolada, mientras el humo de mi cigarrillo cubría la distancia de nuestras almas.
            Hice el humo a un lado y camine con paso resuelto hacia la abertura en su ajustada envoltura. Ella emulo una sonrisa y me detuvo a un palmo de sus secretos. Me rodeo con aires de quien examina una presa y su uña seguía su camino en un acompasado tango.
            Al terminar su segundo paseo la intercepte con el muro de mi costado, ofreciéndole mis brazos para que se hundiera en ellos, en vez de eso, la fiera me empujo con la fuerza del torbellino, llevándome del amanecer de sus ojos al atardecer de sus encantos.
            Como pude me defendí casi impotente ante su avance, una rápida finta y mis manos se encontraron con su cintura y se abrazaron a ella como amantes separados por las eras. Sus dedos grabaron su nombre en mi espalda y mis pasos firmes la alcanzaban en la retirada.
            Mi mano buscaba en su piel el sonido de su deseo, pero ella, fiera en su andar gallardo me intercepto con su pierna entre las mías, un rápido movimiento de su suave rodilla me dejo inclinado sobre su cuello a la distancia de un suspiro y sin poder hacer nada por besarlo.
            Le devolví el atrevimiento con un giro rápido y su espalda se distendió en un profundo jadeo. Clave mis caderas a las suyas buscando las maravillas que me eludían, sin embargo ella con una sonrisa y un movimiento de su cintura, rápida como una idea, me dejo la marca de sus labios en la nuca.
            Con paso firme, pecho henchido y el deseo de probar sus labios avancé el abismo que ella puso entre nuestros cuerpos, sonriente y desafiante me hizo un gesto con su barbilla para ver que tanto podía arriesgarme y sus ojos saborearon la sorpresa de verme nuevamente colgado de su cadera.
           Las manos se enlazaron con el fuego del deseo tanto tiempo retenido, extasiado en su sonrisa, presa de una juguetona gota de sudor que se deslizo hasta su pecho, con mis dedos levante delicadamente su brazo, dejando un escalofrió en mi recorrido.
          Y todo a nuestro alrededor fue perdiendo la forma, mientras los acompasados movimientos empujaban y cedían ante nuestro amor. Las marcas en el tableado, tacones resueltos y firmes. Mi sombrero saludo a su sonrisa y sus labios se fundieron con el sabor achocolatado del tabaco en mi boca.



Eduardo Cossio

domingo, 6 de enero de 2013

Dos relatos cortos.

Hacia su buen rato que no publicaba nada, la vorágine del fin de año me arrastro y me dejo botado en la playa recién hoy, me disculpo por eso y espero ponerme pronto al día, igual esta complicado, escribir demora mas que publicarlo en el blog. En fin.

Este par de relatos los escribí para "Cuentame Valparaiso", el concurso de micro relatos que se hace cada año. No soy muy fan de participar en concursos, tengo mis manías a lo Expediente X que todo es una conspiración para que algunos ganen y que todo viene arreglado de un comienzo, pero bueno, son manías y tengo que superarlas, creo que todos los autores son algo paranoicos con ese tema. Aquí van los dos micro relatos. "La Promesa de Volver" es del año 2011 y "Una Luz Para Mariela" del 2012, espero les gusten.






La Promesa de Volver.


         El día que me embarque por vez primera, mi abuelo me relato una historia.
         Al principio del tiempo estaba la tierra y el mar. En tierra vivían los hombres, quienes ansiaban navegar el mar, pero no podían pues las sirenas se oponían a que entraran en su hogar. Cierto día los hombres se hartaron y decidieron ir a la guerra contra las sirenas. Antes que la batalla empezara una sirena comenzó a cantar, de pronto el violín de un hombre respondió y aquellos corazones llenos de rabia se calmaron, rieron, bailaron e hicieron el amor toda la noche. Al llegar el alba sirenas y hombres decidieron vivir en esta tierra junto al mar que tanto amaban y crearon un paraíso a donde poder volver después de navegar.
      Así nació Valparaíso dijo mi abuelo, ahora ve y busca tu sirena, que tu tierra estará esperando que vuelvas.
           
           

-FIN-






Una Luz Para Mariela.


¡En mi familia no hay maricones!... Esas fueron las últimas palabras de su padre, mientras lo echaba a la calle a correazos, su madre avergonzada no saco la voz. No era su hijo nunca más, no llevaba un nombre propio; hacer la calle era su única opción, lo difícil fue sobrevivirla y no quedar con cicatrices como su espalda.
Cuando hace frió le duelen y a veces piensa que su padre tenía razón, porque en su familia nunca hubo maricones, era solo una mujer en un cuerpo ajeno.  Si aquel que se enamoró de ella no hubiese sido un buen hombre, su destino habría sido diferente.
Ahora dedica su tiempo a ayudar a niños que deambulan por las noches del puerto y cada 1 de septiembre enciende una vela, pide por el niño que perdió a sus padres y agradece por Mariela la mujer fuerte en que se ha convertido.


-FIN-




C.


jueves, 13 de diciembre de 2012

Un poquito de historia negra




No se si pueda llamar a Mort & Fine mi opera prima, pero sin dudas creo que es el comienzo de algo, cuando lo lanzemos este fin de semana en Concomics 2012 veremos como lo trata el publico y ahí podre evaluar mejor. Pero sin duda, este guión en especial se merece un poquito de historia, llamelosle una precuela de como se llego a los personajes y a su creación.

Hace ya algunos años... 2009 creo, Renzo Soto y Claudio Rocco, con quienes formamos originalmente "La Palta Mecánica" trabajaban en un pequeño taller en Condell, en lo que se conoceria mas tarde como "La memoria encantada", serie animada que fue transmitida por UCV televisión. Por aquel entonces yo estaba con la idea fija de escribir de forma profesional... y sobre todo hacer comics. Trabajaba en secreto, casi como científico loco, en algunos proyectos personales. Cierta tarde-noche en que me aparecí por el taller, estaban Renzo y Claudio trabajando en los dibujos para la animación, Rocco por aquel entonces estaba con su proyecto de las calacas, de las cuales pinto varias ilustraciones en su blog. Entre ellas, estaban dos particularmente interesantes y que me llamaron la atención pues tenia un diseño de ellas en el taller.

Habiamos estado esa noche, hablando de algunos proyectos y lo que se podía venir para La Palta, en aquel entonces las ideas bullían como ahora, pero quizás había un poco menos de interés por concretarlas. Renzo tenia, y aun tiene en carpeta, una idea llamada "Cielo Inc." no puedo contarles mucho de eso, pero básicamente es una versión capitalista del cristianismo y otras religiones. La idea es de por si llamativa, aun tengo algunas bazas por jugar si Renzo quiere meterle caña a eso.

Le plantee esa misma reunión al Rocco, mi interés por aquellas calacas y como podía vincularlas a la idea de Renzo, haciendo una especie de spin-off. Rocco me manifestó que aparte del diseño, no tenia nada mas pensado para los personajes, ni siquiera tenían nombre... así que me dio libertad para ver si tiraba algunas ideas. Debo confesar que la idea me gusto, cuesta trabajar con personajes de otros autores, pues debes respetar muchos cánones no puestos por ti y hacer consesiones a fin de mantener la integridad e identidad del mismo. Pero aquí no ocurría lo mismo, aquí se me entregaba un paño en blanco, o un papel para mejor metáfora, donde yo podía escribir lo que quisiera pues nadie había escrito nada aun. Salvo, como ya dije, el diseño gráfico de los personajes.




Me puse manos a la obra y en cosa de un mes aproximadamente pude crear el entorno, las características que componian las identidades de los personajes y un background que les hacia tener mas solidez. Le plantee algunas ideas a Rocco y este le pareció bien por donde iba, sin darle muchas pistas claro... quería tener un guión terminado primero antes de plantearle algo mas. Paso un segundo mes y pude terminar el primer guión de Mort & Fine, era una historia simple, pero con mucha tensión y suspenso. Mort & Fine estaban tomando un trago en un bar, al medio de ellos había un tipo que fumaba y bebía nervioso mientras las dos calacas hablaban de prostitutas y valkyrias. Interactuaban con el sujeto del medio solo para encenderle el cigarrillo, lo que hacia que el sujeto se pusiera histérico pues nadie  mas se percataba de las dos calacas sentadas junto a el, o eso era lo que el creía. Al final Mort & Fine dejan la barra, pagan sus tragos y Mort tocaba en el hombro al sujeto llevándose su alma que se convertía en dos monedas de cobre, por lo cual se quejaba bastante.

En un principio los personajes eran una especie de Caronte, que recogían a los muertos por monedas para llevarlos ante la muerte, pero tenían un genio similar al de un gangster de la epoca de la ley seca. La segunda historia era una flagrante parodia a Star Wars y presentaba la contraparte de Mort & Fine, los agentes de la vida... debo decir que me sentia muy extasiado por estas historias, ya que me permitían experimentar y narrar aventuras locas, pero siempre con un transfondo oscuro y siniestro, no tarde en hacerle llegar el segundo guión a Rocco y aun recuerdo los elogios y el entusiasmo por realizar las historias. Fue un buen momento, porque pese a que Rocco era un amigo muy cercano, siempre nos habíamos respetado y diferenciado las cosas de trabajo con la amistad. Por lo cual se que si el trabajo hubiese sido malo me lo habría hecho notar. Paso el tiempo y el entusiasmo fue cayendo, tenia y tengo muchas ideas para estos personajes, sin embargo Rocco nunca dispuso del tiempo para poder trabajarlos. No quiero entrar en detalles de las razones por las cuales no se pudo hacer, pero supongo y siento que para Claudio eran mas importantes sus proyectos personales que los de otra persona, cosa que encuentro totalmente valida, pero que hubiese preferido me fuera dicha en su momento. 

En fin, las cosas siempre pasan por algo... para esta Concomics, y para lo que se viene el próximo año. Con Renzo hemos estado trabajando en varios proyectos de comic-noir sobrenatural, una mezcla rara pero plausible. Títulos como "Tinta Negra", "Ghost Town" y "El Circo de las Viudas" les podrán dar una idea de lo que se viene. Con eso en mente, desarrolle los guiones para unas historias cortas llamadas "Relatos de Ghost Town", las cuales funcionarian como precuelas de los demás comics. Con Renzo Soto conversamos bastante hacia donde llevar las ideas, y debo confesar que fue el quien me insto a retomar Mort & Fine, pese a que algo había hecho ya al publicar el poema "Ojos de Muñeca" que salio en "Relatos para Brujas y Duendes". Le presente el guión de Ghost Town a Renzo, y para mi mala suerte, pese a qué le gusto, por tiempo y además por que requería muchos dibujos tuvimos que descartarlo. Surgió entonces la idea de hacer otra historia, yo había hecho un guión de cuatro paginas para Mort & Fine, que pensaba ofrecerlo a Aldo Ruiz, claro que antes se lo mostré a Renzo para que me diera su opinión... y como dicen por ahí, lo demás es historia. Historia que podrán disfrutar esta Concomics y espero que les guste, pues va con todo.




C.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Un cuento para niños y no tanto...

Primero, me disculpo por la ausencia, pero estamos trabajando a toda maquina para la Concomics con Renzo, así que el tiempo se hace escaso. Esta semana tratare de subir un par de cosas nuevas que he estado escribiendo exclusivamente para el blog. El cuento de hoy es algo diferente y lo escribí hace un año mas o menos para un concurso internacional. Las ilustraciones como siempre corrieron por cuenta de Renzo Soto y son hermosas, fue un ejercicio para saber que no solo podemos hacer comic. El texto final es bastante diferente del que les dejo aquí, después de las correcciones, pero no perdió el espíritu. Espero les guste y que cuando lo publiquemos puedan comparar las diferencias.



CORAZÓN DE CHOCOLATE


Nuestra historia comienza en la cima de un cerro, en una casita de color brillante y aroma ligero, trufas, bombones, malvas y caramelos desfilaban en sus mostradores. Estela era la dueña de tan prodigioso lugar, que repartía amor y alegría a cada rincón en que el sol pudiese faltar. Con delantal a cuadros y una sonrisa ella siempre vestía.
            Todos los días, sin faltar uno, y justo antes que el sol saliera, tomaba Estela su delantal y por el cerro subía hasta su chocolatería. Ni el gallo cantor notaba sus pasos y el sol esperaba al dulce olor del chocolate caliente para despertarlo.
            Tenia Estela un hijo, una inquieta y dulce criatura de nombre Tomas, por quien ella trabajaba sin descansó, su alegría y dulzura no disminuía, pues era el amor por su hijo el secreto de su cocina. Mientras Estela trabajaba, era la abuela quien cuidaba de su niño y fue con ella con quien aprendió de libros, honestidad y el mundo. De su madre aprendió la alegría de vivir y el sacrificio, la honestidad y el trabajo duro.
            Para su hijo un dulce ella siempre tenia, los bolsillos llenos a desbordar a veces tenia. Cocoa caliente en invierno y helados de frutas en verano, hacían al pequeño feliz todo el año.
            Los días se sucedían sin pausa ni tregua  de niño inquieto y curioso a joven aplicado y estudioso Tomas dio el paso, en un parpadeo para Estela su niño se volvía un hombre hecho y derecho, pero asimismo sin tanto tiempo para dulces y arrumacos, los dulces dieron paso a libros y cuadernos.
            “Madre, no tengo tiempo para mimos y chocolate, tu vida es muy dura y si no estudio no podre darte todo lo que tu me has dado y que tu vida sea menos sacrificada” decía Tomas a su madre con tono serio, olvidando que Estela solo amor le había entregado y sin pedirle nada a cambio. Pero ella era comprensiva y serena, mientras su hijo fuese feliz así ella no podía reclamar la distancia impuesta o la pena.
            Un corazón de chocolate muy especial, el día de su cumpleaños Estela le daba a Tomas. Desde que nació sin faltar siquiera un año, en la mesa del desayuno encontraba el niño su regalo. Pero a medida que fue creciendo, Estela hallaba el corazón donde lo había dejado y una nota de gracias mama, luego me lo sirvo. Y pese a hallarlos sin un mordisco, Estela jamas fallo un año en el regalo para su hijo.
            Y así paso el tiempo, hasta que un día Tomas decidió partir del pueblo. A la ciudad se iba, en busca de una carrera y una mejor vida, su madre estaba apenada, pero mas podía el orgullo que sentía pues su hijo un profesional seria. La abuela lo apretaba como si fuera una esponja, lloraba hasta empañar sus lentes y un moco de su nariz colgaba.
            Los días pasaban, los meses les seguían y así uno tras otro los años implacables se juntaban. De Tomas y su regreso en la casa ya casi no se hablaba, aunque estela por teléfono y correo con el se comunicaba. Ella triste, no sabia porque su hijo no volvía a casa, la tristeza se convirtió en lágrimas mientras cocinaba y las delicias de la chocolatería sabían a dolor y nostalgia.
            Cuando Tomas escribía, era escueto y educada, mandaba amor y muchos recados. Decía cuan apurada era su vida como arquitecto, cuan duro era ganarse el pan pero se sentía satisfecho, en navidades una tarjeta muy cumplida y un pavo gordo enviaba, pero de el o su sombra no se veía nada.
            Fue así que la chocolatería de a poco fue cerrando, ni el sol o el gallo cantor veían a Estela a diario y su alegría fue perdiéndose junto con la dulzura de su arte, apesadumbrada por la ausencia de su hijo el día de su cumpleaños hizo un ultimo corazón de chocolate, despidió al sol de su local y cerro las puertas para jamas volver. El cerro y su alegría se apagaron junto con la chocolatería, y el sol no tuvo mas su taza de chocolate caliente para recibirlo.
            En la ciudad Tomas gustaba de pasear por sus calles, cada domingo salia a conocer los rincones de esta, pero siempre le había sorprendido cuan gris y fría era, con gente ausente y desconfiada, nada comparado a el pueblo de donde venia, y era así como la nostalgia de el se apoderaba.




            Este domingo muy diferente no era, hasta que un aguacero cayó sobre su cabeza empapándolo entero, corrió Tomas en busca de refugio y a tropezones entro a una cafetería, la clientela se le quedo mirando algo sorprendida, mas de alguno al verlo se sonreía. Tomas no pudo evitar que su cara se llenara de vergüenza, acomodo su saco y se dirigió al rincón mas apartado del local murmurando su incomodidad.
            Un escalofrío le hizo sacudirse como un perro y una risa casi le hace ladrar también, pero antes de pronunciar palabra alguna sus ojos quedaron prendados de la chica parada junto a el. Ningún argumento, por poderoso que fuera, podía combatir la dulce sonrisa de la dependienta de aquella cafetería, sus ojos eran verdes como el mar y su cabello dorado y suave como la miel.
            “¿Un mal día para caminar?”, le pregunto la joven a Tomas, su voz era suave y delicada. Mas el no atinaba a nada mas que a mirarla y estornudar. Con mucho esfuerzo y la cara roja de pudor, Tomas logro sacar la voz de su pecho apretada. “¿Tienes chocolate caliente?” pregunto, “¡claro que si!” le respondió ella, y antes que Tomas le replicara siquiera, la muchacha había desaparecido tras el mostrador de la cafetería.
            Luego de algunos minutos de espera la chica regresaba con un tazón de humeante y dulce chocolate a la mesa, “¡vaya que huele bien!” pensaba Tomas, y se sorprendió mucho mas al ver el tamaño de aquel tazón, el mas grande que había visto en mucho tiempo. “Lo preparo yo misma” dijo la chica, con su cara de niña y el orgullo en sus ojos, y como si fuese a adivinar la respuesta de Tomas, le replico antes que el contestara “veras que no encuentras chocolate caliente mas dulce que este”.
            Tomas no pudo contener una carcajada ante la audacia de aquella chica “veremos”, lo soltó el arrogante. “Despues de todo...” continuo, “soy un experto en dulces y chocolates”. “Sin duda alguna es el mejor” le replico la chica, tenia sus mejillas hinchadas y el ceño fruncido, como si fuese una nena pequeña a la que han hecho rabiar. “Ya ves que con solo sentir su aroma has sonreído y se te ha quitado la cara triste” volvió a decir ella, acto seguido le saco la lengua y se perdió nuevamente tras el mostrador. Esas ultimas palabras habían dado de lleno en el corazón de Tomas, quien no podía explicar porque esta chica lograba hacerle reír y olvidar el frió que sentía en su corazón.
            Apuro el chocolate antes que se enfriara, pero disfrutando cada trago, era en verdad el mejor que había probado en muchos años y las memorias de su madre volvieron a su corazón. Al salir del local busco a la chica con la mirada, sin poder hallarla, se preguntaba si volvería algún día a aquella cafetería o si podría ver la sonrisa de aquella chica nuevamente, fue ahí que se percato que no había preguntado su nombre.
            El lunes siguiente llego Tomas a su oficina, temprano como todos los días, al entrar se percato de lo oscuro y gris que era ese lugar. ¿Siempre fue así? pensaba Tomas, o es que algo había ocurrido que le permitia ver cosas que antes nunca se había preocupado en ver. La secretaria se acerco a el y le entrego un mensaje, un pedazo de papel que corto su pecho como si fuese un cuchillo, su madre había caído enferma y estaba en grave estado, la abuela que hasta ese día no le había molestado por nada, le urgía a regresar a casa, al teléfono su voz era un hilo y se notaba vieja y cansada. Tomas sentía como poco a poco su mundo se derrumbaba.
            Viajo rápido y liviano, no se preocupo de hacer maletas o preparar ropa adecuada, curioso para el era ver como su vida ordenada poco a poco de sus manos escapaba. Al llegar al pueblo no pudo evitar ver lo gris que este se había vuelto, como si la ciudad le hubiese seguido en el bus hasta este momento. Entro en la casa de su abuela, sin encontrar un sonrisa en ningún lugar, hasta que entro en la habitación de su madre, que al verlo ahí de pie su rostro ilumino.
            “¡Madre!” exclamo Tomas al verla postrada, pálida como un fantasma y pese a eso sonreía al verlo. La vergüenza que sentía no le dejaba pasaba de la puerta “he estado tan ocupado” se excusaba Tomas, “si hubiese sabido que estabas enferma... yo...”. Una lágrima corrió desesperada por su rostro.
            “Mi niño, has vuelto, has crecido y estas hecho un todo un hombre, serio y correcto... pero siento que algo te falta”. Las palabras de su madre lastimaban a Tomas como si fuesen dagas, pero con cada corte aliviaban su pesada carga. “Acercate hijo mio, eres alto y gallardo, ¿porque bajas la mirada y te ahogas en tristeza?”
            “Tan ocupado estuve por ser alguien de quien te sintieras orgullosa, sin darme cuenta que solo por ser tu hijo tu eras plena” la voz de Tomas era un hilo a punto de cortarse. Estela acaricio el rostro de Tomas y le hizo levantar la mirada, “Nada hay por lo que avergonzarse o estar triste” le dijo ella, “lo único que debes hacer es encontrar aquello que perdiste en el camino, quizás este por ahí tras alguna puerta tu verdadero destino”.




            Tomas sonrió con las palabras de su madre y su corazón pudo espantar la vergüenza que sentía, Estela satisfecha con ver de nuevo a su hijo, sonrió una vez mas y le dijo “recuerda esa sonrisa, la alegría que lleva, pues ese es el secreto en la cocina y lo que hace dulce la vida”. Y dichas estas palabras los ojos de Estela se cerraron para siempre, pero según cuentan quienes la acompañaron que la luz de su rostro volvió a ella como cuando Tomas de sus brazos colgaba.
            Pasaron los días y la pena en el corazón de Tomas crecía, no quería ya volver a la ciudad pues nada ahí le lleno nunca, pero tampoco salia de su habitación mas que para alimentarse una vez al día. Su abuela, preocupada esperaba que su nieto reaccionara. Pero como eso no ocurría, ella decidió que era hora de apurar su salida. Con pasos sonoros y pesados, antes que el sol saliera, camino hasta la habitación de Tomas “¡Despierta de una buena vez!” grito la anciana, haciendo saltar a Tomas de la cama. Del suelo donde había quedado repartido, su abuela por una oreja lo había cojido “Es hora que te pongas en pie y veas que haremos con la chocolatería de tu madre”.
            “¿Hacer?” pregunto Tomas, aun sobresaltado “¡No soy chocolatero, ni pastelero... no soy mas que un inutil”. La abuela no hizo caso de los reclamos de Tomas, y jalandolo por la oreja lo puso en la calle, cerrando la puerta tras el, con pestillo y llave.
            “¡Abuela, hace frió y aun no sale el sol!” gritaba Tomas desesperado. “Tu madre salia a diario a esta hora, si tanto frió tienes camina a la chocolatería, ahí encontraras algo caliente” le replico molesta la anciana, pero evitando que su nieto se diera cuenta de la pena que la embargaba.
            Helado hasta las uñas y a regañadientes, subió Tomas el cerro. El gallo cantor lo miraba con recelo, sin saber quien era aquel hombre que hacia el camino que por tanto tiempo nadie hizo. Al llegar a la chocolatería y entrar en ella los recuerdos golpearon a Tomas como una piedra, los rincones donde se escondía a comer jalea, su cara embardunada en chocolate mientras su madre le regañaba. Su risa sabia a sal mezclada con las lágrimas que le asistían.
            Paso un largo rato revisando anaqueles y mostradores, varias cajas y por cierto que también cajones. Hasta que dentro de un mueble sin muchos adornos hallo una caja de madera, simple y sin decoración. Al abrirla cual seria su sorpresa que había un libro pequeño dentro de ella, era grueso y de tapa negra y solio decía en su portada “Recetas”.
            Bajo el libro mas sorpresas habían, un corazón de chocolate blanco, envuelto en papel de regalo se escondía, al verlo Tomas no pudo evitar por mas tiempo el dolor ahogado en su pecho, pensó en el dolor que a su madre había causado y como un bebe a llorar se largo sin poder parar.
            Sentado en el suelo y tras haberse calmado, leía el libro con atención y cuidado. Memorizaba cada receta que su madre había escrito pero aun no entendía cual era el ingrediente secreto que todas mencionaban, hasta que antes de terminar el libro se encontró con un párrafo que no era mas que la dedicatoria de su madre, las palabras que nunca se dijeron estaban ahí escritas. 
            “Hijo, pasan los años y no hemos vuelto a vernos. Quiero pensar que en la ciudad has de estar ocupado pero contento, ahora que eres un exitoso arquitecto. Te extraño, pero me siento orgullosa de haber ayudado a tus sueños construir, que tu vida es buena y honesta y eres feliz.
            Hoy cumples treinta años y he pensado en hacerte un regalo, ¿recuerdas cuando eras pequeño y te hacia un corazón de chocolate?. Hoy he sentido la necesidad de hacer uno para ti, de alguna manera se que lo necesitaras. Lo dejo en esta caja envuelto, a ver si lo encuentras en su justo momento y recuerda que el secreto de un buen chocolate no es el azúcar, sino el amor.” 
            La felicidad se apodero del corazón de Tomas y por primera vez desde que era niño, supo que era lo que de verdad quería. Pues cuando el imaginaria que de tanto buscar su destino, lo encontraría envuelto en papel aluminio en una sencilla caja de madera. Por la puerta del local se asomo timidamente el sol, como si pidiese permiso o quisiera ver quien había dentro. Al ver a Tomas y el tazón humeante de chocolate brillo tibio y aliviado, y se extendió por el cerro avisando en todas las casas que la alegría había regresado.
            La ciudad seguía siendo gris y fría, pero a Tomas eso ya no le importaba, al llegar a la cafetería entro de golpe pero sin tropezar, saludando a todo el mundo en su paso hasta el rincón donde se fue a sentar. Nuevamente la chica que atendía el mesón se acerco a el, pero se detuvo a mirarlo dos veces, pues este hombre ante ella no era el mismo tipo mojado y triste de aquella ocasión.
            “¡Vaya!” exclamo ella, “Ha pasado el tiempo y estas algo diferente, ¿que te trae por aquí si afuera no llueve?”. “Pense que me habías olvidado” replico Tomas, “Como corriste a perderte tras el mostrador, después de sacarme la lengua y darme un sermon”. La chica se puso roja como una guinda y sus mejillas se hincharon como si fuese una niña.
            “¿Que vas a querer?” le pregunto ella molesta, a lo que Tomas no pudo evitar reír de buena gana. Esa sonrisa pudo mas que su enojo y ella sonrió con el mientras sentía su corazón mas tibio y acelerado.
            “¿Te puedes sentar un momento?” pregunto Tomas, a lo que ella respondió acomodandose junto a el. “Despues de mucho investigar” decía Tomas todo serio y compuesto. “Que tu chocolate es en realidad muy bueno, pero como te dije, soy un experto en chocolate y he preparado un brebaje, digno de competirte”
            “¿Solo a eso viniste?” pregunto ella, con algo de decepción en su voz. “No” respondió Tomas, “Vine a saber tu nombre y a decirte que hace años perdí mi camino y mi corazón, encontré mi camino y me trajo a esta cafetería. Ahora vengo a ver si con una taza de chocolate caliente puedo recuperar mi corazón que deje en tus ojos”
            La chica sonrió tiernamente y apoyo su cabeza en el hombro de Tomas “Mi nombre es Johanna” respondió con voz suave y dulce. Bebieron el chocolate y dejaron la ciudad gris para no volver mas.
            Cuenta la historia que desde ese día el sol brillaba como nunca en lo alto del cerro, que las casa se abrieron nuevamente y que la alegría volvió junto al aroma a chocolate. La chocolatería abría temprano antes que el gallo cantara. Trufas, bombones y galletas Tomas y Johanna hacían, y cuando de su amor nació su hija Estela entre los dos le preparaban un corazón de chocolate para cada cumpleaños.





-FIN-

lunes, 29 de octubre de 2012

Nuevo cuento para un lunes cualquiera.

Tenia ganas de subir un cuento inédito, pero por el factor tiempo no alcancé a terminarlo, pero les prometo que este miércoles 31 a la medianoche, les subiré un cuento especial para noche de brujas. Por mientras les dejo un cuento inspirado por Charles Lutwidge Dodgson (a ver si saben quienes) , saludos y buena semana. Se agradecen la criticas y comentarios con respeto. La ilustración como siempre corre por cuenta de mi colega Renzo Soto.





Pasteles, té y un mal pensamiento.


            Avanza la tarde y la hora del té ya se acerca, bajo la sombra de un abeto se coloca la mesa. Mantel, loza y cubiertos,  sillas contadas para muchos invitados. Galletas, pasteles, mermelada y dulce de leche se reparten como piezas de un juego sobre la mesa, azucareros con terrones dorados y blancos,  terrones dentro de plata y porcelana.
            Faltando diez minutos para la hora señalada tres personas llegaron a la mesa y tomaron asiento, en la cabecera se ubicó un hombre delgado y de cejas frondosas, llevaba un traje verde musgo y un sombrero de ala ancha con pluma adornaba su cabeza. A su derecha se sentó una mujer de aspecto fino y distante, toda vestida de rojo y con una tiara sobre su cabeza; era eso sí, regordeta y tan bajita que los pies no le llegaban al suelo estando sentada. A la izquierda del hombre con sombrero se sentó un hombre alto, corpulento, medio calvo y de lentes; lo único notorio en su apariencia era un delantal blanco de carnicero con algunas manchas rojas y el reloj de bolsillo que consultaba cada cierto tiempo.
            “Ya es la hora señalada, incluso me atrevería a decir que es demasiado tarde y aun nos faltan invitados” dijo el carnicero mirando su reloj. “Yo estoy aquí hace rato, ¿o acaso me he hecho invisible para ustedes?” contesto una voz al reclamo del preocupado comensal. La voz provenía del abeto junto a la mesa, desde la copa se dejó caer una figura, un hombre delgado, de movimientos rápidos y certeros, fue a tomar asiento junto al carnicero, pero antes paso junto a la dama de rojo y le hizo un coqueteo, la cual nerviosa se apresuró a decapitar a un hombre de jengibre con sus dientes y continuo desde ahí decapitando uno tras otro.
            “Pero que lindo sombrero trae este día, si me permite decirlo, mi querido amigo” soltó el hombre de aspecto felino. “Pues ya lo ha dicho usted, ¿así que como podría no permitírselo si la confianza se ha tomado?” respondió algo incómodo el comensal de sombrero. “Espero que no sea de tamaño extraño, como esos molestos diez tres cuartos que siempre encuentro botados” continuo el hombre de aspecto felino. “Para nada mi amigo, es tan normal que creo que a su cabeza hará justicia, aunque me temo que la vuestra es una cabeza que sin duda le ha faltado bastante” soltó algo irónico el hombre del sombrero. “Cierto que es extraña mi cabeza, pero no por ello no he de cubrirla con un bello sombrero, ¿o acaso es eso demasiado extravagante?”. Era bastante notorio que la cabeza del hombre era algo extraña, ancha como un balón, de ojos felinos, mirada curiosa y una sonrisa que trazaba una línea ecuatorial de lado a lado de su rostro.


            “Pues ahora que le miro, usted me parece menos humano y más felino... y que yo sepa jamás he visto un gato con sombreo, botitas tal vez, pero jamás sombrero” dijo en tono muy severo el hombre con sombrero. “Pero mi señor, le replicó a sus dichos, siendo gato aún tengo cabeza para así usar botas y sombrero” contesto el felino. La mujer bajita y regordeta cansada de esperar otro coqueteo del felino, decapitaba hombres de jengibre con absoluto esmero y precisión “¡Que le corten la cabeza!” grito, “Así se acaba la discusión del sombrero y empezamos a tomar él te dé una buena vez”. El grito espanto a un cuervo negro que escribía un poema con una de sus plumas y el carnicero nervioso miraba su reloj mientras sostenía un terrón de azúcar sobre su taza.
            “Mi encantadora dama ¿qué sería de un hombre sin su cabeza, donde pondría un servidor sus pensamientos?, además, esta es una postura de ideas por tanto no se le puede decapitar, pues una idea no tiene cabeza” respondió apresurado el felino. “Pues la suya ni pies ni cabeza tiene” respondió el hombre del sombrero, “Y esta ocurrencia suya de poner sombrero a una idea, ¡es aún más extraña que su cabeza y un gato con botas!” exclamo. “Pues una idea va dentro de una cabeza, pues es sabido que allí se crean, pero sin cabeza ¿existirá dicha idea, o solo es un mal pensamiento en busca de una buena cabeza?” las palabras del felino dejaron pensando al hombre del sombrero. “¡Pasa de la hora señalada!” reclamo el carnicero, “Y la liebre de marzo es más tierna en invierno, pero mi terrón de azúcar espera a vosotros aun caballeros... y si me permite mi querido amigo, a la hora del té nadie puede llevar sombrero”.

lunes, 22 de octubre de 2012

Segundo Cuento.

Aca les dejo el segundo cuento, que es el cierre y continuacion del anterior, espero les guste.




Rituales, sacrificios y el que no debió nacer.

           El cielo estaba rojo y arremolinado, tormentas azotaban la región como si quisieran sepultarla en nieve y furia. El bosque negro era una mancha en el paisaje, antiguo como la tierra misma su aroma a humedad y carne descompuesta hedía más fuerte que nunca. Las furiosas ráfagas de viento generadas por la tormenta arrastraban el hedor por kilómetros azotando al pequeño poblado enclavado al pie de la montaña, forzando a sus habitantes a esconderse en sus casas.
                La gente esperaba, rogaba por el amanecer, que el sol borrase las pesadillas que recorrían sus calles y aquellas bestias de ojos rojos que aullaban en el horizonte. Mientras tanto en la pequeña cabaña del cazador justo en el centro de aquel bosque la paz reinante contrastaba con el exterior. Las lámparas bañaban las habitaciones con una suave bruma amarilla y el humo de leña ardiendo se escapaba hacia el cielo gris, la entrada al hogar estaba adornada con flores, hierbas y una calabaza que había sido tallada con una cara sonriente y siniestra. Un recipiente con fruta y pastel recién orneado había sido dejado en el umbral custodiado por la macabra calabaza, a la espera seguramente de los visitantes que andaban ahí fuera en el bosque.
            El hogar estaba inundado por el aroma a tierra húmeda y mandrágora, el cazador descansaba en un sillón grande ubicado justo al centro de la habitación, similar a un trono construido con los restos de animales muertos, cubierto con una piel de lobo gris muy gruesa y tupida. A los pies del hombre yacía la que alguna vez fue su esposa y que por su apariencia no distaba de un animal salvaje toda sucia apenas cubierta con jirones de tela, su piel estaba oscurecida y su delgadez había llegado al punto de marcar sus huesos en ella. Pese a su deplorable condición su vientre estaba crecido e hinchado, signo evidente de su avanzado embarazo. Mientras se acurrucaba como un perro a los pies del funesto trono roía la carne de los huesos que el cazador le arrojaba; el sonido que hacia mientras masticaba se mezclaba con los gruñidos y otros ruidos guturales que de su pecho manaban, cualquier señal de humanidad o cordura habían dejado hace mucho tiempo ese cuerpo marchito.
            Del otro lado de la habitación se encontraba la niña que  hace un año había sido recogida en medio de la nieve por el hombre, en contraste con el cuerpo de la mujer del cazador su piel seguía siendo suave y blanca, su cabello tomado en una trenza llegaba casi a su cintura y estaba desnuda luciendo su abultado vientre producto sin duda de su embarazo. Su cuerpo estaba decorado con símbolos de color azul y sus ojos plateados estaban perdidos en la danza ejecutada por las flamas de la chimenea. De a ratos se sacudía y convulsionaba escupiendo trozos de pus negro que ardían al tocar la flama. 




            Sin previo aviso cayo de rodillas y la pintura que adornaba su cuerpo fue deslizándose lentamente hacia el suelo, formando un patrón concéntrico alrededor de ella. Cuando la última gota de pintura abandono su cuerpo completando el grabado en el piso miro extasiada al cazador y sonrió.  -Ha llegado la hora, vas a ser padre al fin-  Dijo la niña.
            La sonrisa dibujada en el rostro del hombre era evidencia de su orgullo y satisfacción por el acontecimiento que tocaba a su fin, se puso en pie y agarro por el cabello a su esposa jalándola hasta introducirla en el círculo de símbolos azules. Los dolores de parto comenzaron casi de inmediato, forzando a la mujer a acomodarse y abrir sus piernas en preparación del momento. La niña sonrió acomodándose de la mejor manera en el suelo, justo frente a la mujer del cazador, mientras él se ponía a sus espaldas permitiendo que la niña apoyase el peso de su cuerpo sobre sus piernas, la niña lanzo un aullido animal y separo sus piernas,  -Es tiempo, el bosque te crio y te nutrió para que fueses su padre y me envió a ti para ser su madre… él está por nacer, quien fue negado de la creación por sus hermanos celosos de sus dones, él que guardo silencio y masco su rabia hasta convertirla en pus negro que corre por sus venas, su momento ha llegado-
            El vientre de la niña se movía como si tuviese vida propia y un agudo estallido de dolor recorrió su espalda, haciendo que nuevamente un aullido animal escapara de sus entrañas, por sus muslos empezó a correr sangre espesa, negra y con un olor nauseabundo como el barro de un pantano, la criatura se abrió paso hasta salir por completo del útero de la niña, su llanto era una especie de graznido seco y agudo, su semblante aunque humano más parecía el de algún animal del bosque, pues sus movimientos eran rápidos y su mirada helaba la sangre.
            El cazador corto el cordón umbilical con su cuchillo y tomo al bebe en sus manos.      -¡Mi hijo!-  Exclamo. El rostro de la niña se llenó de ternura al ver la escena,  -Es tu hijo, por ti él vive y a ti el ofrecerá este mundo, has de educarlo y protegerlo pues muchos querrán destruirlo y cuando sea un hombre el pondrá fin a todo lo que es y que nunca debió ser-
            El cazador tomo nuevamente su cuchillo y con el abrió una herida en el vientre de su mujer para luego introducir al recién nacido.  -Ve hijo mío, hemos preparado un festín digno de ti-  La criatura se retorcía y agitaba rasgando la carne del bebe no nato y las entrañas de la mujer que se ahogaba en sangre y gemidos. La niña estaba de pie abrazada al cazador y juntos observaban la macabra escena con placer en sus rostros. Y fue así que de la inocencia, la confianza y el engaño vino al mundo un ser que esperaba nacer desde el inicio de todo y que pondrá fin a todas las cosas.